La preocupación por las condiciones en las que estudian cientos de escolares volvió a poner en el centro del reclamo a las instituciones educativas de Huando y San Graciano de Aucallama, cuyos padres de familia exigen a las autoridades acelerar la ejecución de sus proyectos de infraestructura.
En el caso del colegio Antonio Graña Elizalde de Huando, los padres aseguran que el expediente ya se encuentra aprobado y que toda la documentación está saneada, pero aún esperan que se destine el presupuesto para iniciar la construcción. Advierten que los estudiantes continúan expuestos a condiciones inadecuadas, con aulas prefabricadas deterioradas y servicios higiénicos que no reúnen las condiciones necesarias. Incluso, durante labores de limpieza realizadas en vacaciones, se encontraron serpientes debajo de las estructuras prefabricadas.
Los padres señalan además que, hace poco más de un mes, el gobernador regional de Lima visitó el plantel y se comprometió a priorizar la construcción; sin embargo, hasta el momento, aseguran que no han recibido una respuesta concreta sobre la asignación del presupuesto.
Una situación similar se registra en la institución educativa Jesús de San Graciano de Aucallama, donde los padres denuncian que llevan más de ocho años esperando la atención de su proyecto. Señalan que cuentan con perfil, expediente y documentación en orden, pero el proceso aún no culmina.
Según los padres, los escolares continúan estudiando en aulas prefabricadas, algunas con infraestructura rajada y ambientes que incluso habrían sido considerados no aptos para ser habitados. También alertaron sobre la sobrepoblación en algunas aulas y exigieron una solución definitiva.
Ante esta situación, los padres de familia anunciaron que continuarán realizando gestiones y acciones de protesta para exigir que las autoridades prioricen la construcción de ambos colegios y garanticen condiciones adecuadas para los estudiantes.


































