La Contraloría General de la República ha encendido las alarmas tras detectar la presencia de insectos vivos y muertos, así como alimentos no aptos para el consumo, en los servicios alimentarios del programa Cuna Más. Estos hallazgos se registraron durante visitas realizadas entre el 21 de julio y el 5 de agosto de 2025, en dieciséis centros infantiles ubicados en las provincias de Barranca y Huaral, generando preocupación por el riesgo que representan estas deficiencias sanitarias para la salud de niños menores de tres años en situación de pobreza y pobreza extrema.
Durante las inspecciones, se constató una alarma de falta de higiene en las áreas de cocina y almacenamiento. En los locales “Divino Niño Jesús” y “Virgen del Carmen” de Barranca, así como en “San Juan Bautista de Huaral” y “Contigo Perú” de Huaral, se hallaron insectos vivos y muertos sobre mallas de protección, acumulación de suciedad en ventanas y luminarias, y tachos de basura sin tapa cerca de los alimentos. En uno de los centros, se descubrió una cucaracha viva dentro de un recipiente con orégano y laurel, mientras que en otro se identificó una mosca en el estante de alimentos no perecibles.
El informe de la Contraloría también reveló problemas relacionados con la manipulación inadecuada de alimentos. El personal de cocina no utilizaba guantes al manipular productos de consumo directo, lo que incrementa el riesgo de contaminación. Además, se encontraron bolsas térmicas sucias que tuvieron contacto directo con los suelos de los vehículos de reparto.
En cuanto al almacenamiento de alimentos, se detectan productos con fechas de vencimiento caducadas y rótulos incorrectos, lo que compromete la seguridad alimentaria de los beneficiarios. En respuesta a esta situación, la directora ejecutiva del Programa Nacional Cuna Más fue notificada para adoptar acciones correctivas inmediatas y restablecer los estándares de higiene.
El programa anunció la separación del coordinador de la Unidad Territorial de Lima Provincias y el inicio de un proceso de reorganización. La Contraloría continuará supervisando las acciones implementadas, que buscan garantizar el bienestar de los menores usuarios y el cumplimiento de las condiciones higiénico-sanitarias.



































