Una vendedora ambulante denunció un presunto caso de hostigamiento por parte de fiscalizadores municipales en el sector de Cahuás, en la provincia de Huaral, situación que —según afirma— le impediría ejercer su actividad comercial con normalidad.
De acuerdo con el testimonio de la comerciante, los hechos se produjeron cuando intentaba retomar sus labores, momento en el que habría sido intervenida por personal de fiscalización, quienes le indicaron que no podía vender en el lugar. La mujer cuestionó la medida al señalar que otros vendedores sí continúan trabajando en la zona.
La denunciante sostuvo que, posteriormente, más fiscalizadores se acercaron para retirarla del lugar e imponerle una multa por ejercer comercio ambulatorio en la vía pública. Asimismo, afirmó que sería la única intervenida pese a la presencia de otros comerciantes en el sector.
Según su versión, el presunto hostigamiento estaría relacionado con la difusión de un video en el que un fiscalizador habría recibido dinero de un comerciante ambulante de choclos en la concurrida avenida Cahuás, presuntamente como pago de un “cupo” diario. Este pago ilícito permitiría al comerciante trabajar sin ser intervenido en una de las vías más transitadas de la provincia, hecho que habría motivado represalias en su contra. “Me están echando la culpa porque yo he grabado un video donde están recibiendo coima y ahora me han puesto una multa por estar trabajando en la calle, pero porque solo a mi nomas”, expresó.
La comerciante, quien se identificó como madre soltera, señaló que sus ingresos diarios oscilan entre 20 y 30 soles, por lo que considera que las sanciones económicas resultan desproporcionadas frente a su situación. Además, indicó que anteriormente ya le habrían decomisado sus productos y herramientas de trabajo.
El caso ha generado preocupación entre algunos vecinos, quienes cuestionan la aplicación de las medidas de fiscalización y piden que se realicen de manera equitativa para todos los comerciantes informales.


































