Además informó que padre biológico de los menores actualmente cumplía condena por el delito de violencia familiar.
En un operativo realizado la tarde del domingo 10 de noviembre, agentes de la Comisaría de Huaral capturaron a Luis Florencio Ordinola Sotomayor (28), presunto autor del triple homicidio que ha conmocionado a toda la provincia. Según informó el general PNP Juan Manuel Mundaca Montenegro, Jefe de la Región Policial Lima Norte, el detenido confesó haber asesinado a su conviviente y a los dos hijos menores de ella, de 7 y 4 años, para luego enterrarlos en su vivienda, ubicada en la urbanización Bautista, sector Los Jardines.
Denuncia y hallazgo
“El día de ayer domingo 10 de noviembre, en una rápida intervención por parte del personal de la Comisaría de Huaral, se ha logrado capturar a un sujeto que hace una semana había cometido un triple homicidio, un feminicidio de su conviviente y dos delitos agravados con menores de edad de siete y de cuatro años”, declaró el coronel Mundaca.
A las seis de la tarde, el hermano de la víctima se acercó a la comisaría para denunciar la desaparición de su hermana, quien no respondía desde hacía una semana. A las 18:30 horas, el personal policial acudió al domicilio indicado y, al no obtener respuesta, inició las diligencias.
“Con ayuda de algunos vecinos logran ubicar al sujeto que, en un primer momento, dijo desconocer el paradero de su conviviente y los menores, alegando que habían abandonado el hogar. Sin embargo, al ingresar al domicilio, se encontraron las pertenencias intactas y el sujeto empezó a mostrar nerviosismo y contradicciones”, detalló el coronel.
Durante la inspección, los agentes notaron tierra removida debajo de una escalera. Al ser presionado, Ordinola admitió haber cometido el crimen. “El personal policial empieza a escarbar y, a un metro y medio de profundidad, encuentra el cadáver del menor de 4 años, luego el de la niña de 7 años y, finalmente, a casi dos metros, el cuerpo de la madre víctima de feminicidio”, precisó Mundaca.
Investigación y móvil del crimen
El coronel informó que el Ministerio Público solicitó la detención preliminar por siete días, medida que fue aprobada por el Poder Judicial. Las primeras diligencias indican que los asesinatos se habrían cometido entre el domingo 2 y el lunes 3 de noviembre.
“Hay dos o tres hipótesis sobre el móvil, pero lo que más se acerca, según los vecinos, es que siempre habían problemas y discusiones. Sin embargo, nada justifica este tipo de actos. Según refiere el propio autor, habría dopado a las víctimas con un medicamento antes de enterrarlas”, explicó.
El oficial agregó que los cuerpos presentaban signos de violencia en el cuello, aunque será la necropsia del médico legista la que determine la causa exacta de la muerte. “Este sujeto enterró primero a su conviviente y luego a los menores. Los cubrió con capas de tierra de hasta 30 centímetros y continuó viviendo una semana en la misma vivienda, encima de los cuerpos”, añadió.
Víctimas e identidad del agresor
Las víctimas fueron identificadas como María Dominga Pérez Tarifeño (38), natural de Cutervo, Cajamarca, y sus hijos de iniciales A.C.P. (4) y C.C.P. (7). Los menores no eran hijos del homicida, sino de una relación anterior. El padre biológico cumple condena en el penal por delitos de violencia familiar y tentativa de violación sexual.
“El papa de los menores de edad, está cumpliendo una condena en el penal por el delito de violencia familiar física y psicológica y posteriormente también violencia familiar por tentativa de violación sexual, fue en Chancay, en el año 2024 y de ahí se trasladaron en Huaral, según más o menos deducimos que ha venido a convivir con este sujeto que los asesinó”.
El coronel Mundaca indicó que Ordinola trabajaba como mototaxista, mientras que la víctima se dedicaba a la venta de helados. “Este crimen demuestra una premeditación. Él mismo ha reconocido que dopó a las víctimas y cavó durante un día para enterrarlas. Su frialdad fue evidente; no mostró arrepentimiento”, subrayó el jefe policial.
Finalmente, Mundaca destacó la rápida reacción de la Policía Nacional, que en apenas 30 minutos tras la denuncia logró ubicar al sospechoso y descubrir el crimen.
“Estamos ante un caso muy lamentable que refleja el nivel de violencia dentro del hogar. Nuestra sociedad necesita reflexionar sobre cómo prevenir estos hechos”, concluyó.


































