Extorsionadores lanzaron un explosivo a la vivienda de una humilde familia, ubicada en la Av. Retes, exigiendo el pago de 50 mil soles, por considerarlos propietarios de una empresa de transportes que recientemente celebró su aniversario.
La familia sostiene que ellos solo tuvieron a su cargo la presidencia de la Comisión de Fiesta, por lo que acudieron a la policía de Huaral a denunciar el hecho, pero quedaron perplejos cuando a los pocos minutos de hacer la denuncia recibieron una llamada, donde les advirtieron: “Así que fuiste a la policía… la policía no te va a cuidar”.
Las víctimas de este hecho se preguntan: ¿Cómo se enteraron tan rápido que los habían ido a denunciar?. ¿Tienen miembros o cómplices al interior de la policía de Huaral?. Y sus sospechas son fundadas, porque en muchas ciudades del país, se han desarticulado bandas de extorsionadores que tenían en sus filas a miembros de la PNP.
Pero en este caso, definitivamente hay un error garrafal, porque se trata de gente sin recursos cuya humilde vivienda fue duramente afectada por la explosión, debido a su endeble estructura de adobe, cartones, costales y calamina.
Los ocupantes, familiares y vecinos, piden la inmediata intervención de los altos mandos policiales y del Ministerio del Interior, para investigar a los efectivos, el cambio inmediato de los jefes, pues ha quedado en claro que hay un nivel de colaboración o participación con estas bandas que tienen en jaque a Huaral y todo el país.
El clamor que se va generalizando es: ¡Basta de silencio, complicidad e impunidad, ante esta lacra que azota nuestra sociedad?.


































