La tosferina en el Perú ha afectado agresivamente a los niños. Hasta el 30 de junio, se han registrado 1.191 casos a nivel nacional, de los cuales 581 corresponden a menores de 4 años, y 17 fallecidos, según la Sala Situacional de Enfermedades Prevenibles por Vacunas del Ministerio de Salud (Minsa). Ante este panorama, un infectólogo advirtió que los más afectados son los niños más pequeños que no están vacunados, y que esta enfermedad, si no se trata a tiempo, podría causar la muerte.
El departamento más afectado es Loreto, con 790 casos, de los cuales 365 corresponden a menores de 4 años, y 16 defunciones. Le sigue Lima, con 88 casos (66 en menores de 4 años) y 1 fallecido. Luego está Lambayeque con 66 casos.
También se han reportado casos en Cajamarca con 51, Cusco con 37, Puno con 27 y Callao con 22.

Juan Celis, médico infectólogo de Essalud en Iquitos, indicó a La República que este brote de tosferina comenzó en 2024, principalmente en la provincia de Datem del Marañón, debido a la falta de acceso a vacunas en la zona. Advirtió que los más vulnerables son los menores de 4 años, y que la mayoría de los fallecidos registrados pertenecen a este grupo etario, que no ha sido inoculado.
Explicó que, para un menor que no está vacunado, esta enfermedad es muy agresiva y la mortalidad puede alcanzar el 40%, especialmente en los más pequeños. Señaló que esto se debe a que uno de los síntomas principales es una tos fuerte y constante, que puede provocar que el niño se ahogue.
«Te agarra una tos sin parar que un niño pequeño no puede soportar, y se ahogan porque presentan flema y secreciones. Este brote se da, sobre todo, en las comunidades más alejadas, donde incluso llevar al menor a un centro de salud puede ser ya muy tarde», alertó.
Comunidades alejadas
Celis resaltó que estos brotes ocurren principalmente en comunidades alejadas, donde no se distribuyen las vacunas de manera regular debido a la baja disponibilidad y las dificultades para transportarlas de forma continua.
Mencionó que, en muchas ocasiones, se ha requerido el uso de helicópteros o embarcaciones por río para trasladar las vacunas y llegar a estas zonas con poco acceso. «También falta un enfoque intercultural. Los brigadistas deben tienen que conversar y convencer al líder de la comunidad que para que sea el primero en vacunarse y dé el ejemplo, para que luego su población pierda el miedo y también quiera vacunarse», enfatizó.
Precisó que se necesita una estrategia sólida y un plan a largo plazo para vacunar de manera permanente en estas zonas, además de un esfuerzo sostenido y prolongado por parte de las brigadas de vacunación.
El especialista afirmó que este aumento de casos no es nuevo en el Datem del Marañón, ya que ha sido la provincia con más casos en los últimos 20 años. Criticó que, pese a que todos los ministros de Salud conocen que la mayoría de los brotes se originan en esta zona, «nunca llegaron como debieron hacerlo».
Precisó que se necesita una estrategia sólida y un plan a largo plazo para vacunar de manera permanente en estas zonas, además de un esfuerzo sostenido y prolongado por parte de las brigadas de vacunación.
El especialista afirmó que este aumento de casos no es nuevo en el Datem del Marañón, ya que ha sido la provincia con más casos en los últimos 20 años. Criticó que, pese a que todos los ministros de Salud conocen que la mayoría de los brotes se originan en esta zona, «nunca llegaron como debieron hacerlo».


































