Un profundo drama envuelve a la familia de Olinda Quispe (49), quien falleció el pasado 17 de marzo tras ser alcanzada por disparos durante un ataque contra una combi de la empresa “Los Rojitos”, en el distrito de San Juan de Miraflores.
En medio del dolor por su reciente pérdida, el esposo de la víctima reveló que no es la primera vez que la violencia golpea a su hogar. Según relató, el año pasado su hijo fue asesinado por delincuentes que intentaron robarle su motocicleta. El joven habría opuesto resistencia, siendo abatido a balazos por los criminales.
“Tenemos una impotencia enorme de no poder hacer nada”, expresó el padre, visiblemente afectado, al recordar la muerte de su hijo y ahora la de su esposa, en lo que calificó como una tragedia que ha dejado devastada a toda la familia.
El caso ha generado indignación entre vecinos y allegados, quienes demandan justicia y acciones concretas frente al avance de la inseguridad ciudadana. Los deudos exigen que las autoridades aceleren las investigaciones para identificar y capturar a los responsables de ambos crímenes.
Durante la mañana del 19 de marzo, Sabina Quispe, hermana de la víctima, pidió entre lágrimas que el asesinato no quede impune ni sea olvidado, como —según advirtió— ocurre con otros casos similares.
Familiares cercanos señalaron que el viudo permanece profundamente afectado por la pérdida, y recalcaron que el único consuelo posible será que los responsables enfrenten la justicia por estos hechos que han marcado irreversiblemente a la familia.


































