Una delgada antena de internet que se encuentra en la azotea del santuario de San Martín de Porres, ubicado en la Av. Chancay, muy cerca del óvalo de “Los tres Arcos”, se convirtió en una trampa mortal para 2 trabajadores que treparon a hacerle unas reparaciones.
De pronto la antena experimentó una peligrosa ondulación e inclinación, haciendo que las 2 personas permanezcan completamente inmóviles, toda vez que cualquier movimiento hubiera tenido graves consecuencias.
Ante esto, se hizo un llamado a rescatistas de la Compañía de Bomberos de Huaral, que llegaron y treparon al andamio para dar las orientaciones pertinentes que permitieron el exitoso descenso de los trabajadores.
En las vías aledañas, el tránsito fue detenido con apoyo del serenazgo y la policía, toda vez que la caída de la antena podría haber causado daños a las personas o vehículos que circulaban por dichas vías.


































