La comunidad de la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión se encuentra consternada por la repentina y trágica muerte del docente Jorge Bravo Granados, hecho que ha generado profundo pesar entre sus colegas, estudiantes y vecinos de Manzanares, donde era reconocido por su liderazgo comunal.
El Sindicato Integrado de Docentes Faustinianos (SINDOF) emitió un pronunciamiento en el que, además de expresar su solidaridad con la familia del fallecido, hizo un llamado urgente a las autoridades universitarias para mejorar los servicios de salud dentro del campus.
En su comunicado, el gremio docente lamentó que, pese a contar con una Facultad de Medicina y un pabellón destinado a sus actividades, la universidad carezca de una atención primaria adecuada para una comunidad que supera los 13 mil estudiantes y más de mil trabajadores.
Entre las medidas propuestas por SINDOF destacan:
Asignar recursos para la compra de medicamentos y una ambulancia equipada.
Elaborar un proyecto de Hospital Docente, a cargo de la Facultad de Medicina, gestionando su financiamiento ante el MEF.
Realizar campañas de salud y chequeos médicos permanentes para todo el personal, en especial los de mayor edad.
Regular la venta de alimentos dentro del campus, prohibiendo comidas chatarras.
Implementar equipos de primeros auxilios en todas las facultades.
Finalmente, el sindicato exhortó al Consejo Universitario a tomar acciones inmediatas que permitan evitar futuras tragedias y garantizar condiciones seguras para toda la comunidad faustiniana.


































